Los datos que explican qué deportes crecieron más en popularidad en los últimos años

Cuando los analistas intentan rastrear qué deportes crecieron más en popularidad durante la última década, los números que aparecen no siempre coinciden con las intuiciones del público general. El fútbol, el baloncesto y el tenis siguen dominando en términos absolutos de seguidores, pero los porcentajes de crecimiento más elevados corresponden a disciplinas que hace diez años apenas merecían una nota al pie. El pádel, el pickleball, el trail running y los eSports han registrado tasas de expansión que, en términos relativos, dejan en segundo plano a los grandes deportes tradicionales. Este artículo examina qué dicen los datos y qué explica ese crecimiento.

Las cifras del pádel: un crecimiento sin precedentes en Europa

La Federación Internacional de Pádel registraba alrededor de cuatro millones de practicantes en 2010. Doce años después, la cifra había superado los veinticinco millones, con España como epicentro —más de cuatro millones solo en ese país— y con un crecimiento notable en Italia, Francia, Suecia, Argentina y Brasil. La tasa de expansión fue de más del quinientos por ciento en esa ventana temporal, una cifra que pocas actividades deportivas pueden igualar.

Los datos de federaciones deportivas nacionales muestran que el pádel añadió más licencias federativas que cualquier otro deporte en España durante cuatro años consecutivos entre 2018 y 2022. No es un deporte que crezca por el impulso de grandes ligas televisadas o campeonatos olímpicos: crece desde abajo, desde los clubs locales, desde las pistas de los centros deportivos municipales. Eso lo convierte en un indicador especialmente fiable del interés real de la población.

El pickleball en números: el deporte más rápido de Estados Unidos

En Estados Unidos, la Sports and Fitness Industry Association documentó un crecimiento del trescientos setenta por ciento en el número de jugadores de pickleball entre 2019 y 2024. Las estimaciones más recientes sitúan la base de jugadores en más de treinta y seis millones de personas. Para contextualizar: el tenis tiene alrededor de diecisiete millones de jugadores activos en ese mismo país.

El perfil demográfico es revelador. El cincuenta y dos por ciento de los jugadores habituales tienen más de cincuenta y cinco años, lo que convierte al pickleball en el deporte que más ha crecido entre la población mayor de edad en décadas. Pero la tendencia más reciente muestra un rejuvenecimiento de la base: los menores de treinta años representan ya el treinta y ocho por ciento de los nuevos practicantes, lo que sugiere que el crecimiento está lejos de haber tocado techo.

eSports: audiencias que superan a los deportes tradicionales

Los datos de audiencia de los eSports son los que más sorprenden a quienes no siguen el sector. La final del Campeonato Mundial de League of Legends de 2023 registró setenta y tres millones de espectadores simultáneos en su pico de audiencia, según datos de Riot Games. En comparación, la final de la NBA del mismo año reunió aproximadamente doce millones. La Copa del Mundo de Fortnite de 2019 atrajo más de dos millones y medio de espectadores en el estadio de los Juegos Olímpicos de Nueva York.

El mercado global de los eSports superó los dos mil millones de dólares en ingresos en 2023, impulsado por patrocinios, derechos de retransmisión y merchandising. Los datos de búsqueda en Google muestran que términos relacionados con los eSports han crecido de forma sostenida año tras año en prácticamente todos los mercados globales. Ya no es un fenómeno marginal: es una industria consolidada con estructuras profesionales, academias de formación y audiencias masivas.

Trail running: los registros que no mienten

La International Trail Running Association (ITRA) documentó un crecimiento del doscientos por ciento en el número de carreras oficiales de trail entre 2015 y 2023, y un crecimiento equivalente en el número de corredores registrados. Las ventas de calzado específico para trail —una buena proxy de la participación real— crecieron a doble dígito durante siete años consecutivos según datos de la industria del calzado deportivo.

Lo más significativo de los datos de trail running es que el crecimiento fue especialmente acusado en población urbana. No son los habitantes de zonas de montaña quienes más han aumentado su práctica: son los residentes en ciudades que se desplazan a los alrededores para correr por caminos naturales. El fenómeno refleja una necesidad de desconexión y contacto con la naturaleza que los datos demográficos de los participantes confirman de manera constante.

Lo que los datos no dicen

Los números cuentan una parte de la historia, pero no toda. Las estadísticas de participación activa y de audiencia no capturan bien la dimensión cultural del fenómeno. Un deporte que crece con rapidez genera también un ecosistema de contenidos, comunidades, vocabulario compartido y rituales sociales que los datos cuantitativos no reflejan del todo.

Lo que sí queda claro es que el crecimiento de estos deportes no es una burbuja pasajera. Las tasas de retención de practicantes —el porcentaje que sigue activo después de un año de inicio— son elevadas en todos ellos, lo que indica que no estamos ante modas que se agotan en una temporada, sino ante transformaciones estructurales en los hábitos de ocio activo de una parte significativa de la población mundial.